miércoles, 4 de septiembre de 2013

EL SUBMARINO TIBURON AMARILLO DE MATEO


Un día de verano, Matías estaba navegando en un patín de agua en el  lago verde con su familia.

Mientras él jugaba a tirar por el tobogán el troll de juguete que le había dejado su amigo Mateo, Jana su hermana miraba como los peces comían las miguitas de pan que su mama Marcela tiraba al agua y mientras su papa Javier daba fuerte a los pedales para ir “a toda velocidad”.

De repente un fuerte golpe hizo moverse el patín de un lado al otro, saliendo despedido por el aire el troll de Mateo.

Matías grito.- “Papa, el troll de Mateo se ha caído al agua”.

Aunque Javier estiró los brazos todo lo que pudo no consiguió atraparlo. Matías lloraba porque su amigo se enfadaría cuando supiera que había perdido el troll.

Cuando llego a tierra lo primero que hizo Matías fue ir a ver a su amigo Mateo.

¡Lo siento Mateo he perdido tu troll!.-dijo entre sollozos Matías.-¡Se ha hundido en el lago verde!.

Mateo le dio un abrazo y le dijo.-¡No pasa nada, vamos a subirnos en mi Submarino Tiburón Amarillo e iremos a buscarlo!.



¿Dónde lo has perdido?.- dijo Mateo.

Cayo al agua cuando chocamos con una super planta acuática en el centro del lago.- respondió Matías.

Mateo con entusiasmo le dijo a Matias.-¡Ya sé donde está la super planta acuática del lago verde!, ¡Vamos a por una nueva aventura!.

Los dos amigos se metieron en el Submarino por la escotilla secreta y comenzaron  a sumergirse en el lago, pero en seguida se toparon con unos tiburones que con las fauces abiertas fueron a por los dos amigos.

Mateo agarro el micrófono del Submarino Tiburón AMARILLO y empezó a gruñir: ARRRRRRRRR. Los tiburones creyeron que era uno de ellos, pero aún así  todos se miraron y exclamaron:

¿¿¿ AMARILLO ???, ¡Da igual, vamos a jugar!

Jugaron al “Pilla, Pilla” y en un momento de confusión los dos amigos se escabulleron para proseguir su búsqueda.



Rumbo a la super planta acuática un gran pulpo con pelos se abalanzo con sus grandes tentáculos sobre el morro del Submarino Tiburón Amarillo, abrazándolo por completo e impidiendo al capitán Mateo ver el camino.


Mateo le dijo a Matías.- ¡Coge los mandos del submarino que voy a salir por la escotilla secreta con mi traje de submarinista y le haré cosquillas a eses pulpo con pelos, en cuanto se suelte gira el timón para escaparnos!

Mateo empezó a hacer cosquillas al pulpo con pelos, que se hecho a reír sin cesar soltando el Submarino Tiburón Amarillo. Matías giro el timón escapando con Mateo enganchado a una cuerda que llevaba alrededor de su cintura.

¡GUAUUUUUUU, QUE DIVERTIDO!.- Gritaba Mateo.- ¡A TODA VELOCIDAD!

Pronto llegaron a la super planta acuática y sorprendidos vieron como el troll estaba enganchado a un sedal.

¡Alguien esta pescando el troll!.- dijo Matías.

¡Sube a la superficie que voy a comprobar con el periscopio quienes son!.-respondió Mateo.

Comprobaron que eran unos piratas que desde su barco velero estaban con sus cañas pescando el pequeño troll de juguete.

¡A LOS TORPEDOS, MATIAS!.- grito Mateo.

Apuntó y grito Mateo.- ¡FUEGO!

PSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS…………………………..PUUUMMMMMMMM

¡HUNDIDO, le hemos dado en el palo mayor!.- gritaban, reían y saltaban los amigos.





Al emerger a la superficie con el submarino comprobaron como los piratas hacían señales agitando los brazos porque no sabían nadar, así que se acercaron hasta ellos y Mateo arrojo sus manguitos hinchables hacía dos de los piratas, pero el capitán pirata seguía en el puente de mando mientras su barco se hundía, gritando: ¡No se nadar!

Mateo se giro para llamar a Matías y le dijo: ¿Has traído tus manguitos?.

Matías asintió y se los arrojo al capitán pirata que los agarro con tanta fuerza que uno de los manguitos le exploto en la cara.

PUMMMMMMMMMMMM

¡Qué gracioso!.- dijo Mateo entre risas.- ¡Se le han levantado los bigotes hasta la cabeza y se le ha hecho un nudo!. ¡Parece una viejita!
Los dos amigos volvieron a tierra tras recuperar el troll de juguete y fueron rápidamente a avisar a la policía, que fue a detener a esos piratas con sus veloces lanchas motoras.

Colorín, colorado, este cuento.

Se ha acabado.



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