viernes, 29 de marzo de 2013

INVASION EN EL COLE

Un día tranquilo en el Cole;

- María luchando por el pupitre con Mateo.

- Matias, Mario y Gonzalo metiendo el codo para subir por el mini-tobogán.

- Y Martina, Irene y Alejandra se ponían gomets en la cara para estar más guapas.

Todo se acabo al oír en el patio un gran estruendo. Al asomarse a las ventanas vieron que sobre el césped había aterrizado un gran platillo volante, con un periscopio.


Del platillo salieron cuatro marcianos, cada uno con dos antenas y tres piernas, que en un "Plis-Plas" se metieron dentro de la clase.

Los marcianos dijeron.- ¡Queremos todas vuestras pinturas y dibujos!.

Y todos gritaron.- ¡NOOOOOOO, son nuestros dibujos!.




Mateo saco de su mochila "una pistola cohete espacial" con la que empezó a disparar a los marcianos. Hacia tanto ruido y despedía tanta luz que los marcianos se aturdieron.

Todos sus compañeros se abalanzaron sobre los marcianos.

Matias y María cogieron al más despistado de los marcianos y lo sacaron al patio.

Alejandra y Irene cogieron al más sorprendido de los marcianos y lo sacaron al patio.

Martina y Gonzalo cogieron al más feliz de los marcianos y lo sacaron al patio.

Mateo y Mario cogieron al más enfadado de los marcianos y lo sacaron al patio.

Los marcianos no tardaron en espabilarse y de nuevo querer llevarse los dibujos de la clase.

Así que Mateo saco su varita mágica de su bolsillo y les dijo a los marcianos:

- ¡Con mi varita mágica "Chas-Chas" un asteroide papilla os hará!.


Espantados del gran tamaño del asteroide, los marcianos se montaron en el platillo y desaparecieron en el cielo azul.

La fiesta fue estupenda, que pena que nos la perdiéramos todos.

¡Verdad!

Colorín, colorado, este cuento.

Se ha acabado.



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