jueves, 11 de octubre de 2012

LA MOTO DE MATEO

Erase una vez un niño llamado Mateo, que tenía una moto grande y reluciente.

Le gustaba dar una vuelta con ella los fines de semana, como suele hacer su tío Abel con su moto roja.

CUENTOS PARA MATEO

Mateo se preparo para ir de paseo pero nada más salir del garaje se le puso una nube negra sobre la cabeza.

Tantas ganas tenía Mateo de dar su paseo que no le importo que la nube le acompañara.

Al rato empezó a descargar agua sobre Mateo obligandolo a resguardarse bajo un árbol con su moto.

CUENTOS PARA MATEO

Cuando termino de llover Mateo prosiguió su paseo. ¡Burrun, burrun!

Pero de repente tuvo que frenar (¡Yyyyyyyyyyyyyyyyyy!), porque había una serpiente en la carretera.

Mateo le dijo.- ¿Serpiente, que haces en mitad de la carretera?, casi te atropello.

La serpiente le contesto.- Mateo, es que como ha llovido tanto, hay mucho barro en la colina que lleva a mi casa y cada vez que intento subir me resbalo hasta la carretera.


CUENTOS PARA MATEO

Mateo sonriendo le dijo.- ¡No te preocupes, monta en mi moto que es muy potente y te subiré hasta tu casa!.

Mateo empezó a subir la colina con dificultad, salpicando barro por todos los lados con la rueda trasera de la moto. ¡Burrun, burrun!

Pero llegaron hasta la cima.

La serpiente agradecida dijo.- Mateo, gracias. Cuando quieras puedes venir a mi casa a tomar alguna cosa o a comer con mi familia.

Mateo se lo agradeció a la serpiente y volvió a la carretera.

Como estaba lleno de barro se acerco a un charco de agua limpia que había dejado la lluvia, donde estaba un caracol bebiendo un poco.

CUENTOS PARA MATEO

Limpio la moto de arriba abajo y Mateo se lavó la cara y las manos.

Siguió su viaje contemplando los campos de maíz, girasoles y flores.

Mateo vio a lo lejos un elefante en mitad de la carretera, que le obligo a ir muy despacito.

Mateo le dijo.- ¿Que haces aquí elefante?

El elefante le contesto.- Estoy huyendo del Señor ratón, cada vez que me ve me grita y no se porque. Antes eramos amigos.

Mateo le respondió.- No te preocupes, monta en mi moto, que te llevare a casa del Señor ratón y hablaré con él para saber lo que pasó.

Los dos se fueron montados en la moto hasta la casa del Señor ratón. ¡Burrun, burrun!

Cuando llegaron a casa del Señor ratón, Mateo toco en la puerta (¡Toc, toc!) y el elefante se escondió tras un árbol.

CUENTOS PARA MATEO

Salio el Señor ratón saludando a Mateo.

Respondió Mateo.- Hola Señor ratón, ¿Porque estás enfadado con el elefante?

Enfadado respondió el señor ratón.- Un día estaba comiendo un trozo de queso, pasó el elefante y lo piso. ¡Ni me pidió perdón!.

El elefante que lo oyó, salio de detrás del árbol.- Señor ratón, como tengo las patas tan grandes no me dí cuenta que pisé tu trozo de queso. Perdona, no fue mi intención.

El Señor ratón que sabía de la sinceridad del elefante, lo perdonó y volvieron a ser amigos.

CUENTOS PARA MATEO

Mateo se despidió, volvió a casa y aparcó su moto en el garaje.

Recogío todo, se baño y contó todas las cosas tan bonitas que había hecho ese día a sus Papas.

Colorín, colorado, este cuento.

¡Se acabo!

2 comentarios:

  1. Muchas gracias a mis pequeños les gustó mucho!!!

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  2. Mli hijo Mateo le conté este cuento y se quedó dormidito , gracias es un buen cuento

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